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Si podria
desempeñar algun
oficio en Francia
corrector de pruebas
en español es muy dificil que encuentre
Poitiers, 25 de febrero de 1.940
Madame Malaterre-Sellier, Presidenta del
Comité National Catholique,
Paris-
Ilustre y admirada Señora:
Federica Montseny, al darme la
dirección suya, me habla de la persona
de V. con un encendido elogio. En efecto. Us-
ted, distinguida Señora, con su ampli-
tud espiritual, ha trabajado por nuestra
República con extremada liberalidad.
No sé si lo sabrá V. Puede que la noti-
cia haya llegado a su persona. Para el 15 de
marzo próximo, quedan totalmente supri-
midos los campos de concentración y Re-
fugios españoles de Francia. Quien, con
siete días anteriores, no se encuentre tra-
bajando, será llevado a España. No
se puede V. imaginar, Señora, la cons-
ternación que, en este Refugio de Poi-
tiers, existe. La desesperación abate los
espíritus y las lágrimas de muchas
mujeres, — que tendrán que regresar
a España, — muéstranse en los rostros.
Yo, ilustre Señora, soy periodista. Por
mi mucha práctica en la profesión y
mi paso por tantísima imprenta, co-
nozco, a la perfección, la corrección
de pruebas en el arte de imprimir.
No todo el mundo vale para este ofi-
cio. En la composición a tipo mo-
vil, y en su caso de empastelamiento,
hay que saber distinguir un cuerpo de
otro, y dentro de un mismo cuerpo y
un tipo, — por ejemplo, la cursiva, —
la extraña o empastelada letra que
en la distribución se deslice. Aparte lo
anterior, en lo que respecta a la ortogra-
fía y valor de cada palabra, conocer la
etimología de los vocablos que se em-
pleen y tener más que nociones
de latín y griego. El arte de corregir
no es solo poner los signos convencio-
nales de la corrección; es, como V. no
ignora, algo más. Así, pues, mada-
me Malaterre - Sellier, para corregir
español me le ofrezco. Puede V. sujetar-
me a prueba, sin ningún compro-
miso.
Necesito ponerme en Paris. Preciso
trabajar. Yo no puedo volver a Espa-
ña. Y si V. me envía una carta,
para mostrarla a la Policía y algo
de numerario para el viaje, puedo
ponerme a su disposición durante
el tiempo que estime probar mis ap-
titudes.
Aunque sé traducir el francés regu-
larmente, no me atrevo a escribirle
en el idioma de Molière. No acertaría
a expresar mi pensamiento.
Besa sus pies y se le ofrece incondi-
cionalmente,
Vicente del Olmo
: Mi di-
rección es:
Vicente del Olmo
C.R.E.P. Route de Limoges.
(Vienne) Poitiers